

CALHETA, MADEIRA — 10 de octubre de 2026 — Más de cinco siglos después de que Cristóbal Colón cruzara el Atlántico, una investigación histórica devuelve a Madeira uno de los mayores misterios de la Era de los Descubrimientos: la verdadera identidad del Almirante y Virrey de las Indias, cuya presencia en la isla está documentada y cuyo lugar de nacimiento podría encontrarse en Madalena do Mar.
El libro COLOMBO — Um Príncipe Português (COLÓN — Un príncipe portugués), del historiador y doctor Manuel Rosa, fue presentado ayer en el Auditório Municipal da Calheta y también será presentado el 13 de octubre de 2026, a las 18:00 horas, en Lagares d’El Rei, en la ciudad templaria de Tomar, Portugal. Publicado por Alma dos Livros, reúne los resultados de 35 años de investigación sobre la identidad oculta de Don Cristóbal Colón.
La investigación desafía la creencia, mantenida durante siglos, de que el navegante era Cristoforo Colombo, un tejedor de lana de origen plebeyo nacido en Génova. Rosa presenta pruebas documentales y genealógicas que, según sostiene, desmienten los orígenes italianos del navegante y lo identifican como Segismundo Henriques, un príncipe portugués de ascendencia real polaco-lituana, nacido en Madalena do Mar, en Madeira.
Dos hombres, dos biografías: un misterio de identidad de cinco siglos
Según su estudio, las biografías del artesano genovés y del noble conocido en España como Don Cristóbal Colón fueron fusionadas erróneamente en una identidad que el historiador Henry Harrisse contribuyó a consolidar en el siglo XIX y que ha perdurado hasta nuestros días.
Rosa identifica tres discrepancias fundamentales: la ausencia de una cadena documental contemporánea que vincule al genovés Cristoforo Colombo con Don Cristóbal Colón; la aceptación generalizada entre los historiadores de que «Cristóbal Colón» era un seudónimo; y las fechas de nacimiento incompatibles. Mientras que el genovés nació en 1451, el hombre que navegó en 1492 escribió que había nacido en 1456.
El libro argumenta que el navegante que se casó con una dama de la nobleza portuguesa en 1479, negoció directamente con monarcas europeos y poseía conocimientos avanzados de navegación, ciencias e idiomas tenía una trayectoria incompatible con la del tejedor genovés. Los Reyes Católicos llegaron a nombrarlo «nuestro capitán de las dichas tres carabelas» en reconocimiento de su experiencia y trayectoria marítima.
Basándose en correspondencia real, procedimientos judiciales, crónicas, heráldica y registros genealógicos, la investigación sostiene que la verdadera identidad de Colón fue ocultada deliberadamente por las cortes reales como parte de un secreto político estratégico.
Documentos vinculan la realeza polaca con Madeira
Mientras que la historia convencional sostiene que el joven rey Ladislao III de Polonia murió luchando contra las fuerzas otomanas en la batalla de Varna, en 1444, el historiador argumenta que ningún documento conservado establece de manera concluyente su muerte en el campo de batalla y que las crónicas portuguesas lo sitúan oculto en Madeira.
Rosa presenta una carta de 1445 dirigida por la corte polaca al emperador Federico III que relata la supervivencia de Ladislao III tras la batalla de Varna. También destaca otra carta del mismo año, atribuida al propio monarca y conservada en Budapest, cuya existencia considera decisiva: el rey no podría haberla escrito si hubiera muerto en 1444.
La investigación también destaca que transcurrieron tres años entre la desaparición de Ladislao III y la coronación de su hermano Casimiro como sucesor. Asimismo, recurre a un documento alemán de 1472, una genealogía de 1666 conservada en Lituania y registros portugueses del siglo XV que, según Rosa, permiten identificar a Ladislao III con Henrique Alemão (Enrique el Alemán), señor de Madalena do Mar, en Madeira. Estas fuentes sustentan una reconstrucción genealógica que conecta familias reales de Bielorrusia, Polonia, Constantinopla, Francia y Lituania con Madeira.
La genealogía del príncipe Segismundo Henriques, nacido en Madalena do Mar en 1456, demuestra, según la investigación, que descendía de estas familias reales y estaba emparentado con la figura histórica conocida como Colombo el Joven, un príncipe bizantino y vicealmirante de Francia vinculado a la guerra marítima de finales del siglo XV. Este parentesco, sostiene Rosa, confirma lo escrito por Don Hernando Colón.
Segismundo y sus hermanos habrían adoptado posteriormente el apellido Colón en Castilla para mantener en secreto la identidad de su padre, cuyo parentesco con la Casa Colonna está documentado en las fuentes presentadas en el libro.
Reconocimiento académico e implicaciones históricas
El profesor João Paulo Oliveira e Costa, historiador de la Universidade NOVA de Lisboa y director de la tesis doctoral de Rosa, describió la investigación como «un hito en la historiografía portuguesa».
En su evaluación, Oliveira e Costa concluyó:
«El navegante nació necesariamente en Portugal y era necesariamente un noble. Independientemente de lo que afirmen otros historiadores, es imposible que el descubridor haya sido el tejedor genovés».
En 2007, el historiador portugués Joaquim Veríssimo Serrão también expresó su apoyo a la investigación de Rosa, escribiendo:
«Estoy de acuerdo en un 99 % con su investigación».
Aunque Oliveira e Costa respalda el rechazo a la identificación genovesa tradicional, las nuevas pruebas que Rosa presenta para identificar al navegante como Segismundo Henriques acaban de publicarse y todavía no han sido evaluadas por la comunidad académica.
Rosa, que colaboró con el profesor José Lorente, de la Universidad de Granada, en investigaciones forenses anteriores sobre restos atribuidos a Colón y sus familiares, cuestiona que los estudios genéticos hayan establecido de manera concluyente la ascendencia judía sefardí del navegante. Subraya que el ADN, por sí solo, no permite establecer de manera concluyente una identidad histórica sin una coincidencia genética verificable y que, en ausencia de esta, sus resultados solo pueden servir de orientación y deben contrastarse con las pruebas documentales, genealógicas y heráldicas.
Entre los elementos que considera relevantes destacan el matrimonio de Don Cristóbal Colón, en 1479, con Filipa Moniz, una dama de la alta nobleza cristiana portuguesa, y el de su hijo, Don Diego Colón, en 1508, con una prima del rey Fernando el Católico. Según las fuentes históricas, este último matrimonio fue concertado por imposición del propio monarca para impedir una unión con doña Mencía de Guzmán, de la Casa de Medina Sidonia.
Un misterio histórico regresa a Madeira
La presentación de COLOMBO — Um Príncipe Português en Calheta tiene un significado particular: Rosa ha llevado sus hallazgos a las proximidades de Madalena do Mar, donde su investigación sitúa el nacimiento del navegante.
Nacido en la isla de Pico, en las Azores, Rosa es doctor en Historia Insular y Atlántica, ha publicado internacionalmente y ha recibido varios premios literarios por sus investigaciones históricas.
Su último libro se basa en investigaciones anteriores, entre ellas COLUMBUS — The Untold Story (COLÓN — La historia no contada), reconocido por The Huffington Post como el mejor libro de historia mundial de 2016, y su tesis doctoral, COLUMBUS versus COLÓN. La nueva obra reúne pruebas documentales procedentes de archivos de varios países europeos.
Aunque la identificación genovesa sigue siendo el consenso histórico dominante, el libro presenta una reconstrucción alternativa basada en documentos, muchos de ellos contemporáneos a los hechos, que pueden examinarse de forma independiente. De confirmarse sus conclusiones, estas podrían transformar nuestra comprensión del papel de Portugal en la Era de los Descubrimientos y del lugar de Madeira en la historia mundial.
Para los habitantes de Calheta, la posibilidad es extraordinaria: el navegante cuyo viaje de 1492 transformó el mundo podría haber nacido en Madalena do Mar, a apenas seis kilómetros del lugar donde se han presentado los documentos que, según la investigación, permiten identificarlo.