En la actualidad, darse un baño es, para muchas personas mucho más que solo un acto rutinario del día a día. Esto es en gran parte debido a los distintos artefactos que han surgido gracias a la tecnología moderna, que proporcionan una mayor comodidad en el hogar, al punto que en algunos casos incluso puede parecer una especie de spa en casa. El tener una cabina de hidromasaje es sinónimo de momentos de paz, armonía y relajación.

Sin embargo, lo cierto es que no basta solo con tener una cabina hidromasaje en casa; a éstas hay que hacerles el correcto mantenimiento para que puedan funcionar de la mejor manera posible, y por el mayor tiempo que se pueda.

¿Cómo puedo mantener mi cabina en buen estado?

Lo primero que se debe tener en cuenta, es seguir lo mejor posible las recomendaciones del fabricante. Como pueden ser que el techo debe ser un poco más alto que la altura del cuarto, también se recomienda que haya una distancia de al menos cincuenta centímetros entre las paredes laterales de la cabina, y las paredes del baño, con el fin de poder realizar las instalaciones pertinentes.

Lo mejor es que el suelo y las paredes del baño estén completamente terminadas antes de realizar la instalación.

Un punto muy importante a tener en cuenta es que debe haber una conexión eléctrica cerca y el desagüe debe estar situado en un sitio según el modelo que escojas.

Para que la cabina se pueda preservar bien, es muy importante realizarle mantenimiento de forma rutinaria, sobre todo a las paredes externas de la cabina. Se debe prestar atención a que éstas estén pulcras, brillantes, sin sarro e impureza. Es uno de los puntos principales para que el cuarto de baño se mantenga en buen estado.

Dentro de las recomendaciones, una de las más importantes, es que se establezca un periodo medianamente fijo para realizar el mantenimiento. El tiempo recomendado es que se realice de forma semanal, o cada semana y media con el fin de evitar que las paredes externas e internas se manchen con residuos de jabón, champú o simplemente agua turbia y exceso de cal.

Todo el punto de las cabinas de hidromasaje son esencialmente los chorros que éstas botan, ya que son estos los que realizan el masaje. A los mecanismos de estos chorros también se les deben hacer mantenimiento periódico. Lo mejor es realizarles un mantenimiento completo al menos dos veces al año; desmontando los sistemas, y limpiándolos a fondo. Este sistema puede limpiarse de buena manera con un jabón de pH neutro, para que el sistema no sufra mucho los embates de la corrosión y los materiales aguanten por mucho tiempo.

¿Con qué materiales puedo limpiar las paredes de mi cabina?

Para el aseo de la cabina de hidromasaje puedes utilizar productos de limpieza específicos como limpia cristales, jabones no corrosivos y desinfectantes con olor para que el lugar quede perfecto, sin suciedad.

El vapor que liberan las cabinas de hidromasaje es muy beneficioso para el cuerpo, ya que éste limpia las impurezas y las células muertas de la piel.

 

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