Durante los últimos años y cada vez más, se podría decir que el comer sano está “de moda”. En la actualidad es mucho más común ver personas preocupándose por su aspecto físico en relación con su salud que treinta años atrás. Esto es en gran parte debido a la llamada “ola fitness”, en la que las personas deciden comer de manera más saludable, a la vez que hacen ejercicios con el fin de tener un cuerpo más esbelto y llamativo. A pesar que éstas pueden no ser las razones más ideales, se puede decir que se obtienen dos por el precio de uno, ya que puedes tener un mejor cuerpo, a la vez que mejoras tu salud y hábitos alimenticios.

¿Qué es el colesterol y cuál es la diferencia entre el colesterol bueno y malo?

El colesterol es una sustancia que se encuentra en nuestro organismo la cual viaja por la sangre en forma de proteínas llamadas lipoproteínas. Al mantener sus niveles de colesterol dentro de los valores normales, puede reducir el riesgo de enfermedades del corazón.

El colesterol considerado malo, o de baja densidad, promueve la acumulación de placa en las arterias; esto puede causar daños severos en la salud, como podría ser el colapso de alguna arteria importante. A su vez, el colesterol considerado bueno, o de alta densidad, se encarga de transportar el colesterol de otras partes del cuerpo de vuelta al hígado, donde se elimina.

Existen diversas medidas y dietas para reducir el colesterol malo, así como también para aumentar el bueno.

¿Cómo puedo mantener mis niveles de colesterol?

Entre las cosas más importantes que deben hacerse es elegir las grasas más saludables para aplicarlas en su dieta.

Las grasas saturadas son consideradas dañinas, ya que son las que más aumentan los niveles de colesterol malo. Éstas pueden encontrarse en el chocolate, productos horneados y alimentos procesados y fritos.

Las grasas trans, a su vez, tienen la capacidad de aumentar su colesterol malo y disminuir el bueno, por lo que su consumo debe limitarse de forma especial. Este tipo de grasa podemos encontrarlo en la margarina en barra, las galletas saladas y las papas fritas.

En lugar de estos alimentos, puede intentar consumir grasas más saludables, como lo son los aceites insaturados como aceites de canola, oliva y cártamo.

¿Qué sucede si quiero adoptar una dieta vegetariana?

Si quieres poner en práctica el vegetarianismo, no debes preocuparte porque ésta pueda afectar tu salud de alguna forma. Lo cierto es que en tanto una como en dieta normal una dieta vegetariana lo más importante es que la aportación de nutrientes sea la adecuada para cada individuo.

Sin importar la motivación que poseas para adoptar este tipo de dieta, en cualquiera de sus formas, debes saber que lo más importante es planificarla correctamente para asegurar una nutrición completa y equilibrada.

Lo mejor es que, al momento de adquirir un régimen alimenticio distinto, visites a un nutricionista experto que pueda establecer de forma adecuada, la mejor manera en la que esta dieta pueda implementarse en ti.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *