Últimamente se ha podido notar que el número de personas que deciden realizarse operaciones estéticas, sobre todo en el rostro, ha aumentado. Hace algunos años, muchas personas se cohibían de realizarse esta clase de intervenciones, sobre todo por el elevado costo que éstas tenían. Sin embargo, con el paso del tiempo, han ido surgiendo más opciones, lo que causa que se puedan barajar una mayor gama de opciones en lo que a precios se refiere. Además, cabe destacar que el número de varones en las consultas de cirugía estética también va en aumento.

Si hablamos de estadísticas, hay que resaltar que, de las cirugías estéticas, las cirugías faciales representan un 41,6% del total de las practicadas. Si hablamos de géneros, de los hombres que deciden realizarse una intervención estética, un 57,2% se practican una cirugía facial; las mujeres que se practican cirugías, en cambio, en un 41,1% optan por hacerse cirugía facial.

¿Cuáles son las cirugías faciales más realizadas?

Dentro de las cirugías faciales más practicadas, están las cirugías de párpados y nariz. Cabe resaltar que éstas, cuando se habla de cirugía estética general, están en tercer lugar de las más practicadas, detrás de la liposucción y el aumento de mamas.

La blefaroplastia inferior, a su vez, es una operación que busca mejorar cosméticamente el párpado inferior. Esta cirugía se encarga de corregir y eliminar el exceso de piel y las bolsas en los ojos. La finalidad de esta cirugía es rejuvenecer, de cierta forma, la mirada.

La blefaroplastia es una intervención estética que busca mejorar el aspecto de la mirada de las personas, devolviendo la luminosidad perdida. Dependiendo del defecto que se busque corregir, el cirujano puede optar por utilizar una técnica u otra. La blefaroplastia inferior elimina las antiestéticas bolsas de los ojos, quitando el exceso de grasa y piel localizado en la zona. También existe la blefaroplastia superior, la cual termina con el exceso localizado de piel en los párpados superiores, que produce una mirada de cansancio y, en ocasiones, interfiere en la visión del paciente. Si un paciente posee ambos defectos, se puede practicar una blefaroplastia completa.

Cabe destacar que aunque ésta sea una intervención relativamente sencilla, sigue siendo una cirugía, y se debe guardar el debido reposo.

¿Qué precauciones debo tomar al realizarme una blefaroplastia?

Primeramente se debe mantener un reposo relativo al menos los primeros tres días; sin realizar esfuerzos físicos, con el fin de evitar una subida en la presión arterial y un posible sangrado. También se recomienda no exponerse a altas temperaturas, por lo que no es recomendable cocinar mientras se está en reposo.

Al momento de dormir, lo mejor es hacerlo boca arriba y con la cabeza ligeramente más alta que el resto del cuerpo, con el fin de que evitar sangrados.

Para mantener la herida limpia, se deben realizar lavados con suero fisiológico. También, para evitar y disminuir la inflamación, es recomendable aplicar hielo en la zona. Cabe resaltar que debido a las propiedades que tiene, es bueno preparar infusiones de manzanilla y tenerlas guardadas en un sitio frío, para también aplicarla en la zona poco a poco mediante gasas empapadas.

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